Autoestima en el adulto con TDHA

En la mayoría de los casos, el adulto con TDAH presenta una baja autoestima, en parte porque a menudo no cumple con las expectativas (ni las propias ni las de los demás), pero también porque suele tener la sensación de que rinde por debajo de sus capacidades. Con el paso de los años, termina teniendo una percepción de sí mismo equivalente a la de alguien incompetente e ineficaz. Esta sensación no se refiere únicamente al ámbito laboral o académico, sino también social y familiar, como por ejemplo a su rol como padre o como pareja. Muchas veces tiene la sensación de ser inoportuno e inadecuado, y cualquier reacción del entorno puede vivirla como una humillación. Por eso, no es extraño que aparezcan pensamientos de autorreproche, culpa e incluso vergüenza. El rendimiento por debajo de lo esperado y la ineficiencia, a lo largo de los años, en etapas cruciales del desarrollo, contribuye a que se generen sentimientos de incapacidad y baja autoestima. En casos extremos, pueden aparecer síntomas depresivos. Los sentimientos ineptitud y el miedo a traspasar una imagen de incompetencia pueden desencadenar ansiedad o producir pensamientos y conductas obsesivas y perfeccionistas.

Los pensamientos y creencias de incapacidad y fracaso cristalizan y el individuo cree que jamás cambiará.

Se solucionan las dificultades relacionadas con el trastorno, como la inatención, los despistes, la falta de organización y la impulsividad, el adulto con TDHA puede mejorar la imagen que tiene de si mismo.

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