Depresión en cuidadores de familiares con cáncer

DEPRESIÓN EN CUIDADORES DE FAMILIARES CON CÁNCER

Los cuidadores familiares son aquellos que cuidan a familiares que tienen algún discapacidad física o mental o enfermedad crónica, como el cáncer. El rol del cuidador es muy importante, tanto en el tratamiento como en la paliación de la sintomatología y el deterioro que conlleva una enfermedad, como el cáncer (Pan, Y.-C., & Lin, Y.-S., 2022).
Sin embargo, si bien es cierto que el diagnóstico de cáncer es un evento terrible y estresante para la persona afectada, también lo es para toda la familia, no solo por ser el grupo implicado en el cuidado y acompañamiento, sino también porque los factores que afectan el bienestar físico y psico99999social del paciente con cáncer, también influyen en los miembros de la familia y, muy especialmente en los cuidadores familiares; los cuales puede llegar a tener sentimientos de desesperanza, impotencia, inutilidad, culpa, irritabilidad y depresión por todas las responsabilidades de cuidado que asumen.
Las responsabilidades de cuidado que asumen los cuidadores familiares con cáncer están relacionadas con:
• El cuidado físico
• Seguimiento de los síntomas
• Progreso de la enfermedad
• Apoyo emocional
• Manejo de las finanzas relacionadas con la enfermedad
• Coordinación y programación de las visitas y los controles médicos
Si a estas responsabilidades se le suma el miedo y la angustia con respecto a la salud y el pronostico del familiar con cáncer, no es de extrañar que, a largo plazo, la salud física y mental y la calidad de vida de los cuidadores se vea afectada negativamente.
Los estudios han encontrado que los cuidadores de familiares con cáncer pasan aproximadamente 33 horas a la semana con el familiar enfermo, lo que puede implicar tareas médicas o de enfermería complejas hasta para el 72 % de los cuidadores (Geng, H., et al., 2018).
Por otra parte, se ha encontrado que la escasez de recursos físicos, psicosociales y económicos, conducen a situaciones de cuidado más estresantes, mayores cargas de cuidado y peor calidad de vida desde el diagnóstico hasta la posible muerte, mientras que la disponibilidad de recursos está asociada con una mejor percepción de la salud de los cuidadores (Geng, H., et al., 2018).
Con respecto a la salud física, se ha encontrado que el estrés percibido por la condición del familiar con cáncer afecta más fuertemente los resultados de la salud física que la carga del cuidado en sí (Geng, H., et al. (2018). Además, la mala salud física de los cuidadores contribuye al desarrollo de síntomas depresivos.
Por ejemplo, se ha encontrado que los cuidadores de familiares con glioblastoma, un tipo agresivo de cáncer que puede ocurrir en el cerebro o la médula espinal, muestran cambios neuro hormonales y procesos inflamatorios muy marcados en el año posterior al diagnóstico. Dichos cambios sugieren la posibilidad de que el cuidado de un familiar con cáncer cerebral aumente la vulnerabilidad a tener una enfermedad coronaria, así como otras afecciones metabólicas, autoinmunes y psiquiátricas que son sensibles a la inflamación (Rohleder, N., et al., 2009).
Otros estudios por su parte, han encontrado que los cónyuges cuidadores de parejas con cáncer, tienen mayores probabilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares y accidentes cerebrovasculares, debido al miedo, la angustia y la ansiedad que genera la enfermedad, especialmente si se diagnostica el cáncer por primera vez.

Depresión
Con respecto a la depresión bastantes estudios han encontrado que una alta proporción de cuidadores de familiares con cáncer sufren síntomas depresivos (Pan, Y.-C., & Lin, Y.-S., 2022). Las investigaciones han informado que la tasa de prevalencia de depresión en los cuidadores de familiares con cáncer, oscila entre el 20 y el 73% (Geng, H., et al., 2018). Además, la depresión en los cuidadores familiares, y en general, es un factor importante y común en una mala calidad de vida y en otro tipo de trastornos.
La depresión es una alteración del estado de ánimo resultante del estrés de brindar cuidados, que puede manifestarse como tristeza persistente y pérdida de interés en las actividades que normalmente se disfrutan, acompañadas de incapacidad para realizar las actividades diarias.
Los síntomas depresivos en lo cuidadores de familiares con cáncer, se asocian con:
• Una peor calidad de vida.
• Deterioro del bienestar físico.
• Menos tiempo libre.
• Disminución o alteración de la capacidad de los cuidadores para mantener su rol de manera efectiva, como, por ejemplo: brindar atención diaria y satisfacer las necesidades psicológicas del familiar con cáncer.
Además de lo anterior, también se ha informado que hay diversos factores que ejercen una mayor incidencia en que se generen síntomas depresivos en los cuidadores, como:
• Tener antecedentes previos de depresión.
• El estadio avanzado del cáncer.
• Ser más joven.
• Ser mujer.
• Tener niveles educativos más bajos.
• Tener un apoyo familiar deficiente.
• El deterioro del funcionamiento social.
• El desempleo.
• La posibilidad de que el familiar fallezca.
Con respecto a la posibilidad de la pérdida del familiar enfermo, las investigaciones han descubierto que el duelo previo a la muerte está asociado con síntomas depresivos y que muchos síntomas del duelo se superponen con los de la depresión (Song, J., et al., 2010). Es importante conocer esta asociación, ya que tiene un impacto significativo en los cuidadores para afrontar la trayectoria del final del familiar con cáncer. Es decir, que evaluar los riesgos de la posible perdida del familiar puede facilitarle al cuidador prepararse para el duelo y mejorar los síntomas depresivos (Tsai W., et al., 2016).
Por otro lado, se ha encontrado que el estrés percibido por la condición del familiar con cáncer afecta más la salud física del cuidador que la carga del cuidado (Son J., et al., 2207). También se sugiere que existen necesidades insatisfechas en el cuidador, las cuales se pueden medir en una etapa temprana de la enfermedad. Por esto importante, que los familiares busquen ayuda desde el diagnostico, ya que una evaluación psicológica temprana y una intervención adecuada para el sistema familiar fortalecerá su entorno psicológico y psicosocial y ayudara al cuidador principal a prevenir la depresión, independientemente de las circunstancias.
Es importante que el cuidador familiar conozca cuales son los factores que pueden llegar a afectar sus salud física y psicosocial, ya que esto puede reducir sus niveles de angustia y mejorar sus capacidades motivacionales y psicomotoras para cuidar de su familiar con cáncer.
Dra. María Nancy Castrillon
www.nancycastrillon.com

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