Carta de despedida a un ser amado que agoniza

Espero que esta Carta de despedida a un ser amado que agoniza, sirva como forma de catarsis para que puedas expresar tus propios sentimientos y encontrar la paz que necesitas.

Mi amado/a,
He permanecido en silencio durante un tiempo mientras te veía pasar por este difícil período de la vida. Ahora, es el momento de decirte lo mucho que significas para mí y la felicidad que has traído a mi vida a lo largo de los años.

Siempre estuviste ahí para mí cuando necesité ayuda, o para animarme cuando pasaba algo malo. Me enseñaste muchas lecciones valiosas sobre el amor, el perdón y la supervivencia en aquellos momentos en los que todo parecía desolador y oscuro.

Si algo echo en falta, es no haberte dicho todas estas cosas mucho antes. Lamento no haberte repetido que te quiero lo suficiente, cuánto agradezco tus consejos y lo que ha significado para mí tenerte a mi lado. Por eso, déjame decirte en esta carta todo lo que has hecho por mí, para que no tengas duda de que tu paso por este mundo ha marcado la vida de otros de maneras extraordinarias.

Has sido mi roca y mi pilar de fuerza en tiempos de confusión. Estuviste ahí para mí cuando otras personas decidieron ausentarse. Cuando perdí la fe en mí mismo/a, fuiste quien me abrazó y sostuvo de la mano, diciéndome que todo estaría bien. Y cuando salía el sol, luego de la tormenta, eras la primera persona en entrar por mi puerta con una sonrisa en la cara, para hacerme saber que lo peor ya había pasado.

Tu amor fue invaluable
Durante todo este tiempo, me diste tanto amor que a veces parecía demasiado. Pero la verdad es que nunca fue excesivo, nunca fue agotador; al contrario, tu amor se convirtió en el motor de mi valentía. Fue el impulso que necesitaba para tomar decisiones difíciles, pero necesarias.

Tu estímulo me ayudó en muchos momentos cruciales y, si no fuera por tu guía, no sé dónde estaría ahora.

Me levantaste cuando estuve de rodillas, asegurándote de que tenía todas las herramientas necesarias para recuperarme, ¡y lo hice! En las buenas y en las malas (y en las malas otra vez), estuviste junto a mí. Hasta parece que nuestras memorias se entremezclan, y se convierten en una sola.

Recuerdo todas las veces que me animaste a probar cosas nuevas, aunque significara fracasar o hacerme daño, porque sabías que esas experiencias me ayudarían a convertirme en la persona que soy. Gracias a tu amor, cuidado y apoyo, superé grandes miedos que me impedían seguir mis sueños.

Me liberé de tantas limitaciones, únicamente porque tú creíste en mí
Como alguien que te ama profundamente, más allá de lo que puedo expresar en esta carta, sé muy bien la enorme falta que nos harás. Tu ausencia física será una de nuestras pruebas más difíciles. Solo quiero que sepas que tu legado es único, tus acciones serán recordadas por quienes tuvimos la dicha de conocerte, y tú vivirás por siempre en nuestros corazones, alegrándonos el alma.

Este ha sido un viaje maravilloso, y no lo cambiaría por nada del mundo. Gracias por todas las veces que fuiste mi sostén, gracias por haber dejado una huella en mi vida… Gracias por la alegría de tenerte. Te amaré por siempre.

Sabemos que alrededor de una enfermedad terminal existen muchos temores y retos que, como cuidadores o familiares, debemos asumir, uno de ellos es proporcionarles la mayor calidad de vida posible, por ejemplo, con cuidados paliativos. Aquí te contamos todo lo relacionado con el tema: Cuidados paliativos en las enfermedades graves e incurables

Ante una circunstancia como esta ninguna ayuda sobra. Con respeto y solidaridad, te proponemos que además de preparar una Carta de despedida a un ser amado que agoniza, debes pensar en formas de ayudarle a vivir de la mejor manera el tiempo que le queda, es por eso que te recomendamos consultar alternativas y asesorarte con expertos.

Dra. Nancy Castrillón
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