La terapia como autocuidado: un camino hacia el bienestar

El periódico de la psicología. Sandra Gali, Coach, Hipnóloga, Periodista – Barcelona 23/05/2024

El ritmo acelerado y la exigencia de una sociedad neurótica, muchas veces no nos deja desarrollarnos, de forma natural y saludable, desarrollando, cada vez más, desajustes en lo referente a salud mental y bienestar emocional.
¿Terapia o prevención?
El cuidado de nuestra salud mental y emocional se ha convertido en una necesidad capital. Sin embargo, aún persiste un estigma alrededor de la palabra «terapia», lo que limita a muchas personas a buscar ayuda antes de que las crisis sean manifiestas.
Es momento de cambiar esta percepción y entender que ir a terapia, independientemente del enfoque escogido, psicología tradicional, transpersonal, mindfulness, autoconocimiento…, es un acto de autocuidado esencial que todos deberíamos considerar.
La terapia no es solo para aquellos que enfrentan enfermedades mentales graves o crisis profundas. De hecho, es un espacio de bienestar emocional y salud mental que puede beneficiar a cualquier persona en cualquier etapa de su vida. ¿Verdad que vamos al gimnasio para mantenernos en forma o al dentista de forma preventiva y acudimos a nuestro médico para chequeos regulares? Acudir a terapia es una forma de mantener y mejorar nuestra salud mental. No necesitamos esperar a sentirnos abrumados, burn out en el trabajo, o desesperados para buscar ayuda; la prevención y el mantenimiento son claves.
«La salud del alma se consigue con la misma diligencia con la que se cuida la del cuerpo» Este pensamiento atribuido a Epicteto, tiene 2.000 años y refleja la importancia de la terapia como una herramienta para cuidar nuestra salud mental de manera constante y proactiva.
El autocuidado a través de la terapia nos ofrece incontables beneficios. Nos permite desarrollar una mayor comprensión de nosotros mismos, y así relacionarnos mejor con nuestro entorno, nos ayuda a gestionar nuestras emociones y adquirir herramientas prácticas para enfrentar los desafíos del día a día. Puede mejorar nuestras relaciones interpersonales al proporcionarnos habilidades de comunicación y resolución de conflictos de forma no violenta -emocional o física-. En definitiva, me atrevo a afirmar que si todos fuéramos más conscientes de ello, la convivencia sería más equilibrada y armoniosa.
De «terapia» a «sesiones de bienestar emocional y salud mental»
Es sabido el poder de las palabras. Y su peso. Por eso, tal vez si nos decimos a nosotros mismos que se trata de sesiones de bienestar emocional y salud mental”, nuestro cerebro empezará a apoyarlo en vez de defenderse.
El relato que nos contamos, es creador de la realidad que vivimos
Y puede ayudar a reducir el estigma asociado y hacer que más personas se sientan cómodas buscando apoyo, en su entorno, personal y profesional. Hablar de ello, no necesariamente va a resolverlo, pero ocultarlo, seguro que lo empeora.
A estas alturas, ya sabemos que las sesiones de terapia son espacios seguros y confidenciales donde podemos explorar nuestros pensamientos y sentimientos sin juicio. Son oportunidades para crecer, sanar y descubrir nuevas formas de vivir más plenamente y disfrutar de las pequeñas y grandes maravillas de la vida, siendo emocionalmente autónomos, sin dependencias.
«El mayor fruto de la autosuficiencia es la libertad», como dijo Epicuro, uno de los grandes hedonistas de la filosofía, y sin duda, el autoconocimiento abre la caja de herramientas que todos llevamos dentro y nos permite vivir de forma autónoma y plena.
Considero que es fundamental reflexionar sobre nuestro propio bienestar individual y estar atentos a las personas en nuestro entorno que puedan estar pasando por momentos difíciles. En ocasiones, quienes más necesitan ayuda no saben cómo pedirla o no reconocen que la necesitan, temen sentirse juzgados, excluidos, comentados… Ofrecer apoyo y acompañar a otros a considerar la terapia como una opción de autocuidado puede ser un acto de amor y compasión significativo.
La terapia no es una señal de debilidad
No, en absoluto. Mi testimonio, en primera persona, es que iniciar un proceso terapéutico es un acto de valentía y responsabilidad hacia uno mismo y hacia las personas de nuestro entorno. Es un paso muy valioso hacia una salud mental y emocional más equilibrada.
No esperemos a que la vida se vuelva insoportable para buscar ayuda; integremos la terapia como una práctica regular de autocuidado y bienestar integral.
Gracias por cuidarte.
Sandra Gali, Coach, Hipnóloga y Periodista

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