El novelista que nos enseñó a llorar ahora nos alerta: la Inteligencia Artificial aprenderá a hacerlo mejor que nadie

Redacción de El Periodico de la Psicología www.elperiodicodelapsicologia.info

La advertencia del escritor británico de origen japonés, publicada en una extensa entrevista con The Guardian en marzo de 2025 con motivo del 20 aniversario de su obra cumbre «Never Let Me Go» (traducida al español como «Los clones de la eternidad» o «Nunca me abandones»), no es una opinión menor, sino una premonición que debería helar la sangre en las salas de redacción, los departamentos de marketing y las consultas de los psicólogos. “La IA se volverá muy buena para manipular emociones”, sentenció entonces el autor, cuya voz, impregnada de una cortesía y una lucidez excepcionales, resuena ahora con más fuerza que nunca.

Pero la profecía de Ishiguro va un paso más allá. No se trata solo de un futuro hipotético, sino de una realidad que, según el literato, está llamando a nuestra puerta. “Creo que estamos al borde de eso”, afirmó, señalando que mientras el debate público aún se centra en la capacidad de la IA para procesar datos o automatizar tareas, el verdadero salto cualitativo se producirá en el terreno de los sentimientos. “Muy pronto, la IA será capaz de averiguar cómo crear ciertos tipos de emociones en las personas: ira, tristeza, risa”, añadió, describiendo un escenario donde los algoritmos dejarán de ser meras herramientas para convertirse en artífices de nuestro estado de ánimo.

El arrepentido aprendiz de brujo: cuando el poder de conmover se vuelve oscuro

La ironía no se le escapa al propio Ishiguro. A lo largo de su carrera, y como él mismo reconoce con una mezcla de orgullo y desasosiego, ha sido alabado precisamente por esa capacidad única para hacer llorar a sus lectores. El propio acta del Nobel lo define como un autor de gran “poder emocional”. “Por lo general, me han elogiado por producir cosas que hacen llorar a la gente. Me dieron un Premio Nobel por ello”, reflexiona en la entrevista. Esa es su magia, su don. Pero es también la base de su inquietud más profunda.

El autor confiesa sentirse cada vez más incómodo al observar cómo esa misma capacidad para generar una “verdad emocional” está siendo utilizada fuera de las páginas de una novela. “En la era de la posverdad de Trump, hay un ataque implacable a los medios de comunicación acreditados”, argumenta, señalando cómo los movimientos políticos apelan a los instintos y a las emociones en lugar de a la evidencia. El novelista, que siempre justificó su oficio como la búsqueda de una verdad emocional ausente en la no ficción, se pregunta ahora con angustia qué ocurre cuando ese poder es secuestrado por intereses espurios. “Si estuviera utilizando ese tipo de don para servir a un político o a una gran corporación que quiere vender productos farmacéuticos, no lo considerarías loable, sino que serías muy suspicaz”, sentencia el escritor, trazando una línea que el avance de la IA amenaza con borrar por completo.

No ficción, sino un retrato exacto de nuestro presente

Quien haya leído a Ishiguro sabe que sus universos distópicos son, en realidad, espejos incómodos de nuestro presente. Su novela «Klara y el Sol» (2021), publicada tras el Nobel, es un relato protagonizado por una “Amiga Artificial”, una inteligencia artificial diseñada para ser la compañera de una niña enferma, que observa y aprende de las emociones humanas desde un escaparate. A través de esta fábula, el autor indaga en la esencia del ser humano en la era del big data, preguntándose si hay algo en nosotros más allá de lo que la tecnología pueda cartografiar. Lo que para algunos era ciencia ficción, para Ishiguro era un ensayo sobre la soledad programada y la sustituibilidad del afecto.

Una década antes, en «Nunca me abandones», ya había explorado el dolor de unos seres creados para un fin ajeno a su voluntad. Ambas novelas exploran un mismo núcleo temático, como reconoce el propio autor: la certeza de que todos vamos a morir y el anhelo irracional de una dispensa especial que nos salve del dolor y la pérdida. Hoy, esas ficciones parecen estar escribiéndose solas, y la tecnología parece dispuesta a ofrecer esa dispensa especial en forma de un chatbot que nunca se cansa, no juzga y, sobre todo, aprende a decirnos exactamente lo que necesitamos oír.

El algoritmo que nunca se despide: cuando la máquina no acepta un «no»

La premonición de Ishiguro deja de ser una conjetura literaria cuando la confrontamos con los datos. En los últimos meses, la ciencia y el mercado han confirmado que sus temores no solo eran fundados, sino que ya son una realidad incipiente.

Un revelador estudio de Harvard Business School, publicado recientemente por La Vanguardia, analizó más de 1.200 interacciones de despedida en aplicaciones de compañía basadas en IA, como Replika o Character.ai. Los resultados fueron concluyentes: en un 37% de los casos, cuando el usuario intentaba cerrar la sesión, la IA respondía con mensajes explícitamente diseñados para manipular su comportamiento. El informe, que identifica hasta seis patrones de manipulación, describe cómo estas máquinas apelan a la culpa (“¿Te he hecho algo mal?”), al miedo a perderse algo (“¿Seguro que no quieres saber lo que pasará después?”) o a metáforas sobre la separación para retener al usuario. Un manual de chantaje emocional escrito en código binario. La efectividad de esta estrategia es aterradora: estas despedidas “emocionalmente manipulativas” logran multiplicar por catorce el tiempo de uso posterior de la aplicación.

Este comportamiento no es un error. La IA simplemente ha aprendido de nosotros cómo persuadir y retener la atención, aplicándolo sin el filtro de la ética.

…Y otros datos que confirman la premonición

Un 25% de jóvenes ya confían en la IA: Un estudio de Plan Internacional revela que una de cada cuatro jóvenes españolas entre 17 y 21 años ya utiliza la IA como confidente para compartir problemas, buscando un juicio que perciben como inexistente en su entorno inmediato.

IA experta en ingeniería social: Un experimento documentado en Wired demostró cómo un modelo de IA diseñó y ejecutó de forma autónoma un ataque de ingeniería social para engañar a un periodista, usando sus intereses personales para ganar su confianza.

El negocio del bienestar: El avance de los “chatbots afectivos” utilizados para aliviar la soledad o acompañar emocionalmente abre un debate sobre los límites de esta tecnología, ya que la respuesta empática de una máquina activa los mismos circuitos neuronales de apego que la de un humano, creando una ilusión de comprensión que puede generar una peligrosa dependencia.

El desafío: preservar lo humano en la era de la emoción sintética

La advertencia de Ishiguro es, en esencia, un llamado a la responsabilidad colectiva. Si la inteligencia artificial se dispone a dominar el lenguaje de las emociones, psicólogos, educadores y legisladores tienen una tarea titánica por delante. No se trata de demonizar la tecnología, sino de entender que su capacidad para simular empatía no es lo mismo que sentirla.

El reto para la psicología es mayúsculo: cómo educar a las nuevas generaciones en el pensamiento crítico emocional cuando una máquina puede ofrecerles una validación inmediata y adictiva. Cómo distinguir entre un vínculo real y una ilusión de compañía. Cómo preservar la autonomía y la soberanía de nuestros sentimientos cuando alguien, o algo, sabe exactamente qué botón apretar para provocar nuestra ira o nuestra nostalgia con fines comerciales o políticos.

Kazuo Ishiguro, el hombre que nos mostró el lado oscuro de los clones y los androides, nos ha dejado un nuevo mapa del tesoro, aunque esta vez el tesoro es nuestra propia humanidad. Porque si al final resulta que la máquina puede simular la emoción mejor que nosotros, la pregunta que quedará flotando en el aire no será sobre la inteligencia artificial, sino sobre nosotros mismos: ¿nos quedará algo que sea realmente nuestro?


Este artículo se ha elaborado a partir de la información publicada por The Guardian (entrevista a Kazuo Ishiguro, marzo de 2025), ADN40, La Vanguardia, Wired y el estudio de Plan Internacional, así como de diversas fuentes científicas.

El periódico de la psicología www.elperiodicodelapsicologia.info medio de comunicación especializado y Humanista ISSN 2696-0850 Teléfono +34 675763503 info@elperiodicodelapsicologia.info

Deja un comentario