Asociación Generar Salud es la única institución en Europa autorizada y habilitada por Stella Maris Maruso para trabajar y transmitir sus herramientas.
Nuestra asociación da apoyo biopsicosocial a personas que se ven en la necesidad de realizar un cambio para sanar.
Está compuesta de terapeutas voluntarios y facilitadores de cambios que siguen las pautas de Stella Maris Maruso, presidenta honoraria de nuestra institución (terapeuta biopsicosocial con más de 35 años de experiencia acompañando a pacientes con cáncer, otras enfermedades y/o personas que atraviesan crisis severas).
Basándonos en investigaciones científicas de PsicoNeuroEndocrinoInmunología (PNEI), hoy sabemos que:
Todas las personas tenemos un potencial interno para sanarnos.
La actitud del paciente es decisiva en el rumbo de la enfermedad.
Nuestro cuerpo es capaz de producir la química endógena que favorece nuestro sistema inmunitario.
En nosotros están las herramientas que pueden ayudarnos a potenciar nuestra salud, sólo hay que aprender a utilizarlas.
Nos enfrentamos de forma constante ante los siguientes interrogantes que se abren cuando una persona recibe un diagnóstico adverso:
¿Quién se encarga del sufrimiento escondido del paciente? ¿Quién se encarga de sus miedos, de sus expectativas, de sus catástrofes imaginarias, de su estrés frente al diagnóstico y los tratamientos, de su angustia por la preocupación generada en sus familiares y amigos, de su desesperanza, de su dolor porque no sabe si todo está por terminar, o por su incapacidad de comunicar sus más profundos temores acerca de su transición?
La Medicina Biopsicosocial
Existe suficiente evidencia de que los tratamientos basados en la medicina biopsicosocial que atienden las necesidades emocionales, cognitivas, físicas, vinculares, inconscientes, espirituales y energéticas pueden no solo mejorar la calidad de vida -particularmente de personas con enfermedades graves- sino también afectar el curso de la propia enfermedad.
El modelo biopsicosocial propone que factores psicológicos y sociales pueden tanto proteger a una persona de la enfermedad como aumentar la susceptibilidad a ella.
Esto dio lugar al desarrollo de un nuevo campo dentro de la medicina conocida como medicina del comportamiento, que se dedica a una comprensión más profunda de lo que entendemos por salud y a explorar la mejor manera de promover la salud y prevenir la enfermedad; además de tratar y sanar lo mejor que podamos las enfermedades y discapacidades que experimentemos.
La medicina del comportamiento fue oficialmente establecida como tal en 1977, y reconoce en forma explícita que la mente y el cuerpo se encuentran íntimamente interconectados y que tanto la apreciación de estas interconexiones como su estudio científico resultan vitales para un entendimiento más completo de la salud y de la enfermedad. Se trata de un campo interdisciplinario que une las ciencias del comportamiento y las de la biomedicina, con la esperanza de que esta fertilización cruzada genere una imagen más amplia de la salud y de la enfermedad de lo que podrían hacer por sí solas.
La medicina del comportamiento reconoce que nuestras pautas de pensamiento y nuestras emociones pueden representar un papel de gran importancia en la salud y en la enfermedad. Reconoce asimismo, que lo que la persona haga sobre sus cuerpos y enfermedades puede tener importancia en su sanación, y que la forma en que vivimos nuestras vidas, lo que pensamos y lo que hacemos pueden influir de manera notable en nuestra salud.
La medicina del comportamiento amplía el modelo tradicional de cuidados médicos para dirigirse a la mente además de al cuerpo; al comportamiento, creencias y sensaciones, además de a las señales, síntomas y procedimientos.
Al involucrar a la persona en esta definición ampliada de la medicina y de los cuidados médicos en forma participativa, la medicina del comportamiento ayuda a que los individuos trasladen su equilibrio de la responsabilidad por su bienestar -desde la exclusiva dependencia a sus médicos-, y lo depositen en sus propios esfuerzos personales sobre los que tienen control más directo que los hospitales, procedimientos médicos y profesionales.
El Modelo Humanista y Holístico
Utiliza la conexión entre el cuerpo, la mente y el espíritu.
Considera al cuerpo como un organismo y ve al paciente como un sujeto relacional.
Enfatiza la conexión y el cuidado amable entre el médico y el paciente, frente a un diagnóstico utiliza la curación desde afuera hacia adentro y desde adentro hacia afuera, y consideran extremadamente importante el proceso de sanación desde adentro hacia afuera.
Trabaja logrando el equilibrio entre las necesidades institucionales y las necesidades individuales; la toma de decisiones y la responsabilidad es compartida entre el paciente y el practicante, trabaja buscando el equilibrio entre ciencia y tecnología con el humanismo.
El enfoque de esta medicina es encaminado también, no solo a la curación sino a la prevención de las enfermedades, considera la muerte como un resultado aceptable, como un paso en un proceso. El cuidado médico es conducido por la compasión, y este enfoque considera muy importante una apertura mental hacia otras modalidades: se pueden abarcar múltiples caminos de sanación.
Por La Asociación Generar Salud
www.asociacióngenerarsalud.es – info@asociaciongenerarsalud.es
EL PERIODICODELAPSICOLOGIA – www.elperiodicodelapsicologia.info – info@elperiodicodelapsicologia.info – Barcelona – Teléfono: +34 675763503 – ISSN 2696-0850 –