El otro día fui a esquiar

El otro día fui a esquiar.
Esquí de montaña.
Es la técnica que te permite subir grandes cimas en invierno y luego volver rápidamente a un lugar seguro, antes de que caiga la noche.
Subí un pico de unos 2700 metros de altitud y me tocaba bajar esquiando.

No te voy a engañar.
Estaba cagao.

¿Qué me daba miedo?
– Caerme de esa ladera y rodar hasta las rocas del final.
– Romperme un ligamento cruzado (si eres médico la cosa empeora)
– Darme un susto que me traumatice tanto que no quiera volver a esquiar (si eres psiquiatra… peor aún).

El caso es que viví una vez más esa sensación de miedo, de parálisis…y también ese «me lanzo».
Y una vez te has lanzado, te das cuenta que puedes.

Que va bien.
Que disfrutas.
Que chorreas adrenalina y es maravilloso.

Ese punto, ese «lanzarse» es la clave.
Es una decisión.
La decisión de confiar en ti. En la vida. En la nieve. En el que diseñó y fabricó tus esquís. En el que te enseñó la técnica. En el cosmos. En lo que quieras.

Es una decisión.
No lo olvides cuando digas «yo no puedo tal o cual».

Ahora, no te voy a engañar.
Seguí bajando con algo de miedo en el cuerpo.
No hacía las cosas todo lo bien que podría justamente por ese miedo.
Ese es un daño del miedo: hace que no aprendas bien y que no hagas del todo bien las cosas.
Estoy trabajando en ello. Esa es la buena noticia. Se puede trabajar.
Pero solo se aprende bajando… no mirando la ladera.

Te hablo más de todo esto en los capítulos 9, 10 y 11 del libro.
Que en mi opinión, son los mejores: El síndrome de Burnout – Ed. Vergara
www.carloscenalmor.com
Dr. Carlos Cenalmor
Psiquiatra

EL PERIÓDICO DE LA PSICOLOGÍA – www.elperiodicodelapsicologia.info – info@elperiodicodelapsicologia.info – Telefono: +34 675763503 – Barcelona – ISSN 2696-0850

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