El otro día la periodista Ana Rodríguez, del periódico «La Vanguardia», me hizo una entrevista sobre el estrés en la mujer.
Por Doctor Carlos Cenalmor. Psiquiatra. www.carloscenalmor.com
Creo que fue muy interesante y te dejo el link en la posdata.
El caso es que esta entrevista generó muchos comentarios (te hablaré mañana sobre esto un poco más) y dos de ellos fueron estas preguntas:
¿Y qué pasa con la perimenopausia?
¿Y qué pasa con la andropausia?
Pregunta 1:
Realmente, cuando hablamos de «menopausia» la mayor parte de las veces estamos hablando de la perimenopausia.
La perimenopausia son todos esos años en los que el cuerpo de la mujer se embarca en un cambio hormonal que es como una montaña rusa.
Especialmente el estrógeno sube y baja de forma drástica de un mes a otro y es el principal responsable de los sofocos, el insomnio, los cambios de humor, etc.
La menopausia sería el final de ese proceso de años, es un punto concreto en el tiempo, cuando los estrógenos finalmente caen al mínimo y la progesterona también, cerrándose así el ciclo fértil de la mujer.
Todo ese proceso para muchas mujeres es realmente agotador, confuso y hasta desesperante.
Y esto se podría gestionar mejor si hubiera más información social sobre lo que supone para una mujer esta etapa de la vida.
Pregunta 2:
Cuando hablamos de los hombres, aquí entra el término «andropausia».
Realmente a la mayoría de los hombres lo que les pasa es que viven un proceso gradual de envejecimiento en el que su testosterona empieza a reducirse poco a poco desde los 40 años (se habla de un 1% menos al año).
Esto no suele generar síntomas.
Al igual que la menopausia, es el envejecimiento normal del hombre.
Pero es mucho más llevadero porque no hay síntomas tan fuertes.
En algunos casos sí que podemos ver caídas fuertes de la testosterona. La mayoría de las veces en relación a una vida sedentaria, sobrepeso o mucho estrés.
Aquí es cuando realmente hablamos de «andropausia» (-pausia es parada)
Y aquí es cuando aparece más la fatiga, perdida de deseo sexual o irritabilidad relacionada con la testosterona baja, que a veces se trata de manera hormonal.
El gran problema en cualquier caso es que los humanos, según vamos pasando etapas, muchas veces no tenemos ni idea de lo que nos espera al otro lado.
Ni corporalmente, ni emocionalmente, ni nada-mente.
Y los médicos a veces somos los que menos nos enteramos.
Esto lo veo mucho con la perimenopausia.
A pesar de ser médico no he tenido mucha idea de lo que realmente podía significar en la vida de una persona hasta que no he hablado en profundidad con mujeres que la han pasado con dificultades.
Como suele pasarnos: en la carrera nos explicaron el problema como dato científico, pero no nos explicaron el impacto íntimo y real sobre la vida de la gente.
Hoy la conclusión que te quiero dar es que somos humanos, somos seres naturales y tenemos nuestros ritmos.
Aprender a navegarlos, a darnos lo que necesitamos en cada momento, a no exigirnos lo que no deberíamos en cada momento… es importante.
A veces puedes darlo todo porque tu cuerpo está a tope.
Otras veces quizá no puedas, y es necesario entenderlo.
Otro motivo más por el que es/será/habría sido tan importante aprender a vivir con más calma:
El síndrome de Burnout
PD: Aquí el artículo.
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