El Periódico de la Psicología 6/12/2025 Dr. Carlos Cenalmor/ Psiquiatra www.elperiodicodelapsicolofia.info Barcelona
El email de ayer generó varias respuestas de personas que me decían que no se creían que la persona que no me quería devolver un Bizum fuera un adolescente.
Que realmente era un adulto intentando engañarme.
Yo tengo bastante claro que era un adolescente por una cuestión muy visual: su foto de perfil (que ya pude ver antes de escribirle, porque le tenía como contacto antiguo).
No te la voy a enseñar por motivos evidentes, pero eso… no hay dudas.
¿Por qué en el 2025 un menor se cree con la capacidad de jugársela a un adulto y salirse con la suya?
Por el mismo motivo por el cual la tasa de suicidio y de depresión en adolescentes casi se ha duplicado en los últimos 10 años en los países occidentales.
Ojo.
Mucho ojo a ese dato de arriba que no es tontería ninguna y creo que tengo que contarte más.
Te explico lo que yo veo.
Pero lo primero decir que esto no es una crítica a los padres de esa generación.
Que suficiente heroicidad es criar hijos en una sociedad fragmentada, estresada y donde el acceso a la vivienda sale muy caro.
Ni menos aún a los profesores, que suficiente tienen con sobrevivir a la burocracia y las clases abarrotadas.
Sé que todos han hecho lo mejor que han podido.
Que querían darle a sus hijos lo mejor y lo que sus propios padres no les supieron dar: validación incondicional, ternura, calidez emocional.
Pero en ese camino de entrega muchos se olvidaron de que el dolor es una parte de la vida.
Y de que si a un menor le quieres ahorrar todo dolor, especialmente el dolor de empezar a ser responsable de sí mismo y sus errores… pues estás creando un ser inválido.
Al final, con buena intención le estás haciendo daño.
Esa es una de las esencias del rol salvador de la personalidad: no fiarte de la fuerza y la capacidad de superación del otro.
Y por tanto convertirlo en un incapaz.
Y ahora viene el remate: esta vulnerabilidad extrema aparece en la época de la historia donde los menores tienen una exposición casi ilimitada a TODA la información (buena y mala) del planeta a través del móvil, internet y las redes sociales.
Un cóctel explosivo.
Es decir, les hemos quitado la armadura, la espada y les hemos echado a los leones antes de tiempo.
De ahí esos datos de arriba.
Y por eso Australia acaba de prohibir el acceso a redes sociales a menores de 16 años.
Hecha esta reflexión que sé que es dura, pero que considero necesaria, te cuento algo por si quieres intentar hacer cambios en ti o en tu contexto:
Solo quien sabe ayudar sin sobreproteger puede ayudar de verdad.
Y por eso he creado «Deja de Ayudar»: www.carloscenalmor.com
Doctor Carlos Cenalmor. Psiquiatra
www.elperiodicodelapsicologia.info medio de comunicación especializado y Humanista +34675763503 Teléfono ISSN 2696-0850